Qué es realmente un hotel de manglar
Estamos dentro del manglar, no al lado. Las casas se asientan sobre una colina frente a la Ciénaga de Cholón, en la isla de Barú, en Bahía de Cholón, y los árboles llegan hasta el borde de la propiedad. Basta salir de la terraza para estar entre ellos. Esa cercanía es la razón para venir y también lo que conviene entender antes de reservar, porque un manglar no es un resort de playa con jardinería.
Somos solo seis habitaciones repartidas en tres casas. Simón Vélez y Gustavo Pinto las diseñaron en bambú y madera, abiertas al aire en vez de cerradas a él. El aire acondicionado refresca los dormitorios, pero las construcciones respiran, así que desde dentro se oyen el agua y los pájaros. Si busca una caja de vidrio sellada, esta no es su casa.
El amanecer es el acontecimiento principal
Madrugue al menos una vez. Las aves llenan el aire con la primera luz y el agua está en su momento más liso, que es también cuando mejor se aprovechan los kayaks. Los kayaks están incluidos en la estancia y el embarcadero está en la propiedad, así que no hace falta organizar nada más que despertarse. A media mañana el viento se levanta y remar empieza a parecerse más a un trabajo.
Nuestro concierge puede organizar salidas de kayak, esnórquel o avistamiento de aves si prefiere ir con alguien que conozca los canales. El acceso al mar desde la casa es directo pero sin vigilancia, así que nadar es bajo su propia responsabilidad. Lo decimos con claridad porque estas aguas no cuentan con socorrista y no vamos a insinuar lo contrario.
Dónde se sitúan los manglares en el panorama general
El Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo abarca el sistema de arrecifes en estas mismas aguas. La autoridad de parques nacionales de Colombia describe arrecifes de coral que albergan algas calcáreas, corales blandos, esponjas, gusanos plumero y lirios de mar, que es la versión resumida de por qué la gente viene hasta aquí con una máscara. Es un parque protegido, no una atracción con entrada y tienda de recuerdos: vaya en bote y con guía, considérelo una excursión de media jornada más que de una hora, y no espere tocar nada.
Bocachica es el pueblo que hay que ver si le interesa el lado humano de la isla en lugar de la fauna. Sin agua corriente, sin calles pavimentadas, sin restaurantes ni bares de moda. Tiene más alma de la que uno espera. Consúltenos antes de ir y le diremos cómo llegar y qué llevar.
Si hay algún sitio que no hemos mencionado, es porque estaríamos adivinando, y una recomendación que no se puede comprobar es peor que ninguna recomendación.
Cómo se relacionan las casas con el agua
Casita Veranera tiene dos habitaciones, Rhizo y Avi, cada una con un balcón amplio con vistas a la Ciénaga de Cholón, además de piscina y una zona de descanso compartida. El balcón es donde los huéspedes de estas habitaciones terminan pasando las tardes.
Casita Laguna se alza sola, con piscina privada, baño al aire libre y su propio gazebo sobre el agua. Es la habitación más silenciosa que tenemos. Las parejas suelen pedirla por su nombre, y el baño al aire libre o es la mejor parte de la estancia o no es para usted en absoluto.
Villa Principal, también llamada Villa Pinto, es la casa principal en lo alto de la colina: tres dormitorios para hasta ocho huéspedes, todos con salida a su propia piscina, con tres baños privados incorporados. Sus tres habitaciones se llaman Estrella, Cuerno y Fuego. Reservada entera como Full House, la propiedad aloja hasta 14 personas en seis habitaciones con baño en suite, con una terraza en la azotea sobre los manglares y sin nadie más en el lugar.
Cómo llegar y lo que eso le aporta
La travesía desde Cartagena toma entre 30 minutos y una hora en nuestro bote. Puerta a puerta desde el Aeropuerto Internacional Rafael Núñez es alrededor de una hora, y podemos organizar traslados en ambos sentidos. Al salir, calcule tres horas entre que nos deja y su vuelo.
Reserve el bote cuando reserve la habitación. La capacidad es limitada y la espera para el siguiente cruce es larga. Esa travesía por agua es justamente lo que mantiene el manglar tranquilo, así que no nos disculpamos por ello, pero sí implica que no puede decidir venir a las cuatro de la tarde.
Comer aquí
Nuestra cocina fue creada por el Chef Silvestre Saiz Cortázar, nacido y formado en Ibiza y criado en las cocinas de Bogotá, y Pedro Mosqueda es ahora el Chef Ejecutivo. Avísenos con antelación sobre necesidades vegetarianas, veganas, sin lactosa o sin gluten y planificaremos los menús en función de ellas. No hay ningún sitio al que ir caminando para cenar, así que vale la pena un correo antes de viajar más que una conversación al llegar.
A quién le sienta bien este lugar
Venga si quiere pájaros al amanecer, un kayak, una piscina en una colina y un silencio que de verdad se pueda oír. No venga esperando vida nocturna, tiendas ni una carretera asfaltada hasta la puerta. La naturaleza pone el volumen aquí, y los huéspedes que llegan sabiéndolo son los que alargan la estancia.


